martes, 30 de agosto de 2016

Por amor a la familia, dia uno

Por amor a la familia

dia uno


Recuerdo una ocasión donde toda la familia salieron de vacaciones, y yo no quise ir, eso les cayó muy bien, ya que yo me quedaría y cuidaría la casa, ya era suficientemente grande para hacerlo. La casa es una casa muy grande, con arquitectura algo anticuada, pero bonita, yo la asimilo con las casas que llegue a ver en películas mexicanas de Mauricio Garces, una sala amplia de doble altura, una escalera semicurva muy ancha, un barecito, terraza, jardín arbolado y muchas recamaras, muchas mas de las necesarias, aunque la mayoría se usaban para otras cosas, pero todas con cosas muy extrañas. El día paso normal, pero por la noche fue diferente, el “poder” de tener una casa sola nada mas para mi, sentía la sensación de poder hacer lo que quisiera,  visite cada recamara y me acosté en cada cama, abrí cada closet y cada cajón, curiosee en toda la casa, aunque el respeto inculcado siempre me mantuvo lejos de la habitación de mis tíos y mis primas. Finalmente, el morbo me tentó y no pude resistirme, tenía que entrar a la habitación de mis primas. A pesar de haberlo visto siempre tan normal, esta vez sentía mariposas en el estómago, lo veía diferente. Entre y vi toda su recamara, y fui directamente al cajón de su ropa interior. Al abrirlo fue como abrir un cofre del tesoro, brassieres, pantaletas, tangas, camisetas, corpiños, todo acomodado y en todos los colores, y su aroma era tan particular, tan femenino.

Los vi todos y cada uno, cuidando de no desacomodarlos, entonces el morbo crecio, y tuve una idea, entre a su baño, el aroma era tan diferente a todos los demás lugares de la casa, abri el mueblecito, tantas cosas de mujer, rastrillos rosas, cremas, shampoos, jabones, toallas femeninas, tampones, y algunos maquillajes olvidados. Abrí la llave de la tina y deje que se llenara mientras me quitaba mi ropa, cuando estuvo llena, vacié un jabón de burbujas y me sumergí en ella, la sensación era indescriptible, extraña, me estaba sintiendo….. mujer

Estuve ahí mucho rato, miles de pensamientos pasaban por mi cabeza, de vez en cuando me tocaba un poco, cerraba mis ojos y trataba de imaginarme que era alguna de mis primas, imaginaba lo que hacían ahí en la circunstancia que yo estaba, mi mente se trasladaba a un cuerpo femenino. De repente mi mente brinco otra vez, y si…. Ellas tuvieran un juguetito por ahí? Voltee alrededor, me estire un poco y abrí el mueble bajo el lavabo, nada extraño, pero…. Que estupidez la mía!!!! Como iba a haber algo asi ahí?

Me Salí de la tina y tome una bata rosa afelpada, siempre con aroma a mujer, envolví mi cabeza en una toalla, como turbante, tal como ellas lo hacen y salí de la recamara la cual estaba totalmente alfombrada, y decoradas las ventanas con coritnas blancas y rosas, también había detalles de la niñez de mis primas, algunos muñecos, imágenes de niñas, cosas que ahí seguían porque no había nadie que las hubiera retirado, juguetes nostálgicos que habían perdido ya su esencia.

Me quite la bata y seque mi cuerpo, cuando hice esto, me quede frente al gran espejo de pared que había, vi mi cuerpo  y me di cuenta que no había cambiado casi, no era un cuerpo de hombre, era más bien andrógino, siempre fui delgado, a veces esto era causa de que me molestaran en la escuela, no había vello, casi ni en el área púbica, a pesar de mi edad, parecía todavía un cuerpo de adolescente. 
Me acerque al cajón del tesoro y saque un brassiere negro de encaje, precioso, mis manos temblaban, lo coloque alrededor de mi cuerpo y trate de abrocharlo, fue toda una faena, después de 3 minutos y un par de calambres, logre abrocharlo, ahora acomodaba mis pequeños senos (tengo un detalle genético llamado ginecomastia, es el crecimiento de los senos en el hombre, cosa que también me trajo muchas vergüenzas en la escuela) modele ante el espejo, realmente me quedaba muy bien, resaltaba muy bien con mi piel pálida, de repente volteo hacia abajo y veo ese apéndice tan practico pero que en esa escena salía sobrando, me acerque al cajón nuevamente y saque unas panties, me las coloque y acomode mi miembro de tal manera que no se veía, me pare nuevamente frente al espejo, pero evitando ver mi rostro, lo que veía ahí era una mujer.

Me pasee por la recamara durante mucho rato, perdí la noción del tiempo, me sentaba, me paraba, me recostaba en la cama, y en cada momento volvía a verme al espejo, estaba en éxtasis, entonces vi el banquito del tocador, un banquito rectangular forrado en terciopelo rosa, no muy ancho, lo coloque frente al espejo y me monte en el, de espaldas a mi imagen, mi pene quedaba entre mis piernas, hacia atrás, de vez en cuando podía sentir el líquido mojando mi ano, me miraba hacia atrás y lo que veía era una sensual chica montada en ese banco, me movía hacia adelante y hacia atrás mientras miles de pensamientos pasaban por mi mente, me excitaba cada vez más con el rose mientras veía esas panties en ese trasero redondo, como se abrían y cerraban esas nalgas con cada movimiento, hasta que finalmente paso, un montón de sensaciones explotaron, y comencé a sentir el más impresionante orgasmo, al mismo tiempo que veía en el espejo como una mancha de humedad se comenzaba a ver en las panties y sentía todo mi trasero mojado.

Me levante asustada, acababa de manchar las panties de mi prima, sentía muchas cosas, culpa, excitación, emoción, miedo, me quite rápidamente las panties y me dirigí al baño a limpiarme, pero esa sensación del semen entre mis nalgas era deliciosa, el sentir como resbalaba me hacía imaginar que así se sienten ellas cuando están excitadas.

Me lave rápidamente, tome mi ropa que seguía en el suelo y Salí del baño, y ahora que había pasado la tempestad, vi la zona de desastre, la cama destendida, el banco fuera de lugar, el cajón de la ropa interior abierto y revuelto, y entre todo ese desorden, el reloj despertador digital que decía que eran las 2:00 Am, había perdido totalmente la noción del tiempo y al día siguiente (o en unas horas) tenía que ir a la escuela, así que decidí dejar todo así, ya habría tiempo para limpiar, después de todo, apenas era lunes de una larga semana de vacaciones de mi familia.

Salí corriendo a mi recamara, arroje la ropa al piso y me metí en la cama, cuando me percato de algo raro, no me había quitado el sostén por las prisas y los nervios, me voltee a ver y me sentí bella nuevamente, sintiendo como me apretaba esa prenda, entonces me vino nuevamente a la cabeza la culpa, así que me lo quite, y con cuidado lo coloque sobre el buro, apague la luz y me acosté en la cama, pero no podía dejar de pensar en lo que acababa de suceder, por que había pasado eso? Que pasaba conmigo? Que era yo?

Esa noche me costó mucho trabajo dormir, era algo muy impresionante y muy rápido.




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