Por amor a la familia
Introduccion
Cuando era pequeña, mi madre murió, y solo quedamos mi papa y yo, fue algo difícil, ya que el trabajaba todo el día, y a mí me crio una tía que solo tenía hijas.
Mi padre es grande, corpulento, pero muy amable, un gran hombre, yo Salí mas a mi madre, delgado, de una estatura muy inferior al promedio, incluso mis facciones eran prácticamente las de mi madre, todos siempre me decían que era una versión de ella pero en hombre, a veces mi papa me decía que cuando me veía le recordaba tanto a ella, que ironía, era yo quien le causaba nostalgia en vez de alegría. O al menos eso llegue a pensar.
Esa familia era muy curiosa, mi tía era una mujer grande, no exagerada, pero si sobresalía de lo normal, en ocasiones exuberante, parecía haberse quedado en su época de glamour, a veces usaba pelucas, a veces vestía exóticamente a su moda (de hace años) y mi tío era más bien delgado, un hombre que no sobresalia, que podían olvidar su imagen aun después de verlo, era alto y muy serio. Ellos se casaron ya grandes, cuando tuvieron a mi primera prima, todo mundo se sorprendió, y ni que decir cuando volvió a embarazarse de la segunda. Mis primas eran hermosas, solo se llevaban un año una de la otra. Tiernas cuando niñas, sensuales cuando grandes. Crecieron tal como sus padres, una pequeña, inocente como su padre, la otra grande pero sumamente femenina, con hermosas curvas, tal como su madre.
A pesar de todo, siempre trataron de criarme como todo un hombre, pero creo que la influencia y la costumbre de estar siempre rodeado de niñas, tuvo sus efectos. La adolescencia llego para todos, y no recuerdo en que momento empezó ni cuando termino, para mi fueron imperceptibles los cambios, pero yo veía a mis primas cambiar poco a poco, como sus pequeños senos crecían, como sus caderas ensanchaban y como sus actitudes cambiaban.
Cuando ya éramos más grandes, ellas continuaban con su vida, salían con chicos, pero yo siempre tuve demasiada timidez, y eso aunado con la tristeza de mi papa que siempre tenía, hacía que yo no quisiera realmente llevar una vida social. Con el tiempo, yo era parte de la familia de mis tíos mas que de la de mi papa, el cual, a pesar de verlo casi todos los días a la hora de la comida, eran pocas las veces que estaba con el en casa, y cuando eso pasaba, no dejaba de hablar de mi mama. Estos sentimientos eran extraños, porque ya sentía yo demasiado dolor por verlo asi, yo quería hacer algo para que el ya no sufriera más.
Me encanta esa historia espero que ahor asi este completa
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